sábado, 15 de febrero de 2014

Cómo exponer a la derecha

Cómo exponer a la derecha
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Aquí explicamos cómo podemos exponer a la derecha para conseguir fotografías con menos ruido, independientemente de la sensibilidad utilizada.

Todavía hoy se sigue dudando de la utilidad de exponer a la derecha. En muchas páginas comentan que no es algo imprescindible y que los que insistimos en el tema somos pocos menos que unos pesados, pues san Adobe Photoshop lo soluciona todo. Sólo hay que poner una vela, unas cuántas capas y solucionado. La foto del artículo esa sí por exponer mal. En su defensa hay que decir que la tecnología avanza una barbaridad, como dicen los abuelos, y que los nuevos motores de revelado son capaces de eliminar por sí solos cualquier problema, pero si exponemos mal, jamás conseguiremos la máxima calidad posible. Y la foto que veis es la prueba viviente.

¿Por qué exponer a la derecha?

Esta técnica que popularizó -que no inventó como creen muchos- José María Mellado en los países latinos, consiste en aprovechar toda la información que es capaz de registrar el sensor digital en un disparo. Sirve para conseguir minimizar el ruido del archivo, sobre todo en la zona de las sombras. Un archivo con mayor exposición siempre va a tener menos ruido que el mismo archivo menos expuesto. Para entenderlo mejor podemos imaginar una fotografía de un paisaje. Hacemos dos disparos con el mismo encuadre, uno a f8 1/125 y otro a f8 1/30. Siempre que no hay sobrexposición, dará mejor resultado el segundo.

Un archivo con mayor exposición siempre va a tener menos ruido que el mismo archivo menos expuesto

¿Por qué pasa esto? Por la naturaleza lineal del sensor. Es un poco técnico, pero si consigo explicarlo bien veréis que es la cosa más sencilla del mundo, y jamás volveréis a tener dudas al respecto. Eso sí, hay que tener claro que una cosa es el histograma de entrada -al que nos estamos refiriendo- y otra cosa es el histograma de salida, que conseguimos cuando revelamos el archivo RAW en un programa adecuado. Una fotografía derecheada nunca será una fotografía final, siempre tendremos que revelarla para simular la luminosidad original de la escena.

La linealidad del sensor se refiere a su forma de captar la luz. Cuando abrimos o cerramos el diafragma, o bajamos o subimos la velocidad de obturación, el sensor capta el doble o la mitad de luz. Si asumimos, para el ejemplo, que una buena cámara del siglo XXI tiene un rango dinámico de 10 pasos, entendemos que el lado de las luces es capaz de retener mucha más información que el lado de las sombras.

Si partimos de la base que un sensor de 14 bits tiene 16384 niveles (214) y los podemos repartir en 10 pasos, la información se reparte linealmente en un archivo RAW.

Esto quiere decir que si nos equivocamos y subexponemos un solo punto, es decir, no hacemos que el histograma llegue a la derecha, perdemos la mitad de la información total que puede tener un sensor. Esta falta de información es la que genera el ruido. Pero voy a explicar qué es el rango dinámico para que la comprensión sea total.

¿Qué es el rango dinámico?

Si atendemos las geniales explicaciones de Guillermo Luijk en su página, el rango dinámico de un sensor es

la relación existente entre la mayor y la menor luminosidad que aparezcan en la misma. El rango dinámico de un sensor vendrá dado por la relación entre la máxima exposición que dicho sensor sea capaz de captar antes de saturarse, y la mínima luminosidad que puede registrar con detalle en las sombras.

Por lo tanto, el rango dinámico es la capacidad que tiene el sensor de registrar detalle a lo largo de una serie de pasos o diafragmas. Imaginaos una pared rugosa gris. Podremos descubrir el rango dinámico del sensor disparando con diferentes velocidades de obturación desde que la pared sea un mancha blanca hasta que sea negra. Desde que aparece el detalle hasta que desaparece es el RD de nuestra cámara.

¿Cómo exponer a la derecha?

Lo primero es que no hay que ser un radical de esta teoría, y que no hay que obsesionarse si vemos que el histograma no llega totalmente a la derecha.En algunos casos, como el típico ejemplo de un gato negro en un cojín negro, el asunto es difícil, pero no imposible.

El problema es que las cámaras siguen midiendo la luz como si en su interior tuvieran un carrete en vez de un sensor digital. Los fotómetros siguen calibrados al gris medio. Eso quiere decir que cuando medimos la luz la cámara va a hacer los cálculos para conseguir que ese objeto que estamos midiendo tenga una luminosidad gris. No sabe nada, sólo que mida donde mida tiene que conseguir que dicho objeto salga gris. Le da igual que sea el gato negro o uno blanco sobre la nieve. Esto era perfecto en un mundo químico, pero en la era digital queremos conseguir que el sensor se llene de información, por eso tenemos que acudir a la compensación de exposición de la cámara y dar valores positivos para avisarle que queremos sobreexponer esa medición tradicional. Es muy cómodo trabajar con la medición puntual para conseguir mayor precisión, aunque no es imprescindible. Vamos a ver dos métodos para conseguirlo.

Histograma en directo

Este es el caso más sencillo. En la mayoría de las cámaras con Live view podemos activar el histograma para verlo en la pantalla. Si disponemos de una cámara con visor electrónico es aún más cómodo. Y si tenemos una con visor híbrido tendremos la mejor opción posible.

Sólo tenemos que mirar el histograma y ajustar la compensación de exposición hasta que toque el extremo derecho. Entonces disparamos y listo. Conseguiremos un histograma derecheado.

Histograma en diferido

Muchos no nos sentimos cómodos al mirar por la pantalla LCD. Se pierde estabilidad y ergonomía. Si al menos fuera una pantalla como la de las clásicas TLR... En estas situaciones nos vemos obligados actuar de una manera distinta, como veremos a continuación.

  1. Tenemos que hacer pruebas con nuestra cámara, pero con mi 5D tengo siempre puesta una compensación positiva de 2 puntos.
  2. Con la medición puntual activa, mido siempre en la zona más luminosa de la composición, obviando brillos y reflejos.
  3. Bloqueo la exposición, recompongo y disparo.

Otras veces, si estoy en un lugar que no cambia la luz, hago un primer cálculo y luego paso la cámara a Manual, y abro o cierro el diafragma si me meto en sombras o luces.

El proceso puede parecer complicado, pero si practicamos mucho enseguida se hace rutinario. Lo más curioso del caso es que algunos lo ven más como una curiosidad que como algo práctico, y argumentan que no se puede utilizar la mayoría de los casos. No pienso igual, pero recomiendo probarlo antes de dar una opinión.