jueves, 5 de julio de 2012

Fotografía de interiores III

Después de todo el trabajo realizado, siguiendo los anteriores artículos, para conseguir una buena imagen de nuestra casa o la del vecino, llega el momento de sentarnos frente al ordenador para sacarle todo el jugo posible a los archivos que hemos creado.

Si vemos las fotografías en la pantalla del ordenador, notaremos que el cambio respecto a sesiones pasadas ha sido significativo. No hay líneas caídas y la nitidez es asombrosa. Además, si hemos disparado en RAW (que no siempre es necesario pero que es muy recomendable), la calidad final del archivo es impresionante.

En algunos casos (como los que ilustran estos artículos, donde hay varias fuentes de luz) habremos realizado tres disparos, con diferente exposición, por foto. Esta precaución nos servirá para recuperar luces y sombras perdidas. Recuperarlas en Photoshop es muy fácil si hemos disparado, por lo menos, dos fotos idénticas. Esto es muy sencillo si hemos empleado el trípode:

  • En Adobe Bridge seleccionamos dos RAW de una misma fotografía, uno que tenga información en las luces y otro en el que se vea bien el detalle en las sombras.

  • Los revelamos en Adobe Camera RAW. Sería interesante mantener el mismo equilibrio de blancos (fácil de calcular si hicimos una foto a la   carta de grises al principio de la sesión, si no es así, buscamos un punto gris o blanco en la imagen y con la herramienta Equilibrio de blancos (I) pinchamos sobre él).  También podemos ir a la pestaña  Correcciones de lente y solucionar en ambas imágenes los problemas de Aberración, Distorsión y Viñetas que nuestro objetivo pudiera tener. Revelamos según acostumbramos y damos al botón Hecho.
  • Seleccionamos de nuevo las dos en Adobe Bridge y vamos a Herramientas>Photoshop>Cargar archivos en capas de Photoshop.
  •  Ahora los dos archivos están encima uno de otro en Ps. Marcamos una capa, normalmente la superior, y presionando la tecla Alt mientras pinchamos en el icono Añadir máscara de capa creamos una en negro.

  •  Marcamos la nueva máscara de capa y con la herramienta Pincel (B) en blanco, su Dureza al 0% (pinchando en el botón derecho del ratón), y con su Opacidad al 50% vamos añadiendo lo que queremos descubrir de esta capa que está ahora oculta. La opacidad al 50% o incluso menos es muy importante para crear un efecto natural. Tenemos que recordar que de la sombra a la luz siempre hay una transición, nunca un cambio brusco. En este caso, las camas tienen una opacidad al 100%, pero la zona de la ventana está trabajada con una opacidad del 30%, con sucesivas pasadas hasta encontrar el efecto deseado.

Existen muchas técnicas más de revelado, pero os aseguro que está es de las más sencilla y la que mejor funciona en la mayoría de los casos. La fotografía quedará de revista.










Américo. Enviado desde mi iPad