Te invito a que experimentes las opciones del modo manual de tu cámara y te aventures más allá del modo automático, verás que hay todo un mundo  por descubrir y un montón de ventajas que exprimir a tu cámara.
Hay tres elementos principales que deben tenerse en cuenta al jugar con la exposición llamando "triángulo de la exposición».
Cada uno de los tres aspectos del triángulo se relacionan con la luz y la forma en que entra e interactúa con la cámara. Los tres elementos son:
  1. Norma ISO - la medida de la sensibilidad de un sensor de la cámara digital a la luz
  2. Apertura – el tamaño de la abertura de la lente cuando se toma una foto
  3. Velocidad de obturación – la cantidad de tiempo que el obturador se abre
La intersección de estos tres elementos elaboran la exposición de una imagen. Lo más importante es que un cambio en uno de los elementos afectará a los demás. Esto significa que nunca puedes aislar uno solo de estos elementos por sí solo y siempre necesitarás tener en cuenta a los otros en tu mente.
Vamos a describir la relación entre la ISO, la apertura y velocidad utilizando diferentes metáforas para ayudarnos a conseguir una mejor comprensión de estos términos y sus funciones . Las metáforas indudablemente distan muchas veces de la realidad pero para este caso creo que cumplirán perfectamente su objetivo:

La Ventana
Imagine que su cámara es como una ventana con postigos que se abren y se cierran.
Apertura es el tamaño de la ventana. Si es más grande, más luz  se consigue e iluminará más y mejor una habitación o sala. La velocidad de obturación es la cantidad de tiempo que los postigos de las ventanas están abiertas. Cuanto más tiempo se dejen abiertos más luz entrará en escena. Ahora imagine que estás  dentro de la habitación y con gafas de sol, tus ojos percibirán menos luz de la que realmente llega, es como tener una ISO baja.
Hay varias maneras de aumentar la cantidad de luz en la habitación o al  menos aprovechar mejor la que ya hay. Puedes aumentar el tiempo de apertura de las ventanas (disminución de la velocidad de obturación), puedes aumentar el tamaño de la de la ventana (incrementar la apertura) o puedes quitarse las gafas de sol (aumentar la ISO).
No es la forma más científica de explicarlo pero creo que es lo Suficientemente ilustrativa para hacernos una idea (eso espero)
Vamos, que si todavía no te has enterado te pongo otro ejemplo:
Imaginemos que en vez de tomar una fotografía lo que quiero es ponerme  moreno.
La velocidad de obturación en esta metáfora es como la cantidad de tiempo que paso tumbado al sol. Cuanto más tiempo estoy bajo el sol más  probabilidad de ponerme moreno, si me paso en la exposición solar acabaré con una insolación y quemado, lo que en fotografía se llama sobre exposición.
La apertura es como los protectores solares que se aplican a la piel. Los filtros solares bloquean el sol en ritmos diferentes dependiendo del factor de protección. Cuanto mayor es el factor de protección menos cantidad de rayos UVA inciden en la piel,  lo que me permite un mayor tiempo de exposición solar. Deja pasar menos rayos, mi piel está más protegida y es más insensible, es como tocar la apertura en el menú de tu cámara.
La ISO sería el tipo de piel: blanca, lechosa, pecosa y pelirroja corre el riesgo de quemarse rápidamente, este tipo de piel tiende a ponerse de color rojo en vez de morena, sería como una ISO alta. las pieles morenas o negras aguantan mejor la exposición solar, son más insensibles a la exposición solar, es como la ISO baja.
Como ya he dicho, las metáforas no son perfectas, pero ambas ilustran la interconexión de la velocidad de obturación, la apertura y la ISO en tu cámara digital.
Una tercera metáfora que he escuchado es la manguera del jardín, el ancho de la manguera es de apertura, la longitud que la manguera sería la velocidad de obturación y la presión del agua sería la norma ISO.
Dominar el arte de la exposición es algo que requiere de mucha práctica. En muchos sentidos es un acto de malabarismo y de experimentación. Los más experimentados fotógrafos ajustan la configuración de estos tres parámetros a medida que avanzan en su técnica. Ten en cuenta que la modificación de cada elemento no sólo repercute en la exposición de la imagen, cada uno tiene también un impacto sobre otros aspectos de la misma (es decir, cambiando de apertura se producen cambios en la profundidad de campo, un cambio en la ISO variará la textura y grano del disparo, y cambiando la velocidad de obturación se modificará el movimiento que captamos en la foto).
Lo excelente de las cámaras digitales es que nos permiten hacer múltiples pruebas y cometer miles de errores  sin coste alguno, así que lo tenemos fácil para empezara probar y practicar. Podemos disparar en automático y en manual con nuestro ajustes y comprobar las diferencias. Una buena idea  es usar el modo semi-automático, donde podremos tocar algunos de los tres parámetros y dejar a la máquina que calcule los otros ajustes.
Poco más se puede decir acerca de cada uno de los tres elementos del triángulo de la exposición. Echa un vistazo a otras entradas relevantes  sobre el tema en:
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