miércoles, 14 de marzo de 2012

Entrevista a Sion Fullana, pionero de la street móvil photography. Primera parte

Entrevista a Sion Fullana, pionero de la street móvil photography. Primera parte

 

Autorretrato

Sion Fullana es fotógrafo profesional, periodista y director de cine .   Nació en Mallorca (España), y vivió en Barcelona y San Antonio de los Baños (Cuba), donde se graduó en dirección de cine en la EICTV  (la Escuela Internacional de Cine y TV).  Ha dirigido dos cortometrajes, trabajó como reportero de la televisión, y se mudó a Manhattan en 2006 donde vive actualmente.

Fullana es miembro fundador del prestigioso colectivo internacional Mobile Photo Group, una cooperativa de fotógrafos que busca impulsar la fotografía móvil en el mundo documental.

 A comienzos de este año Sion se encuentra sumergido en varios proyectos: está colaborando con el cineasta Eric de Fino,  en la realización de un  documental pionero sobre móviles inteligentes; está trabajando en su primer libro de fotografías de su obra, y en  la preparación de varios talleres. Ahora dejemos que hable él mismo a través de esta jugosa y entretenida entrevista que le realicé hace poco tiempo.

 

MC: La captura de imágenes a través de móviles inteligentes en la fotografía documental ha dejado de ser el sueño de unos pocos para convertirse en una realidad palpable al servicio de muchos fotógrafos que, hoy en día,  exponen cada vez más,  sus fotografías móviles en importantes galerías, publican en revistas,  libros o como en el caso tuyo, colocar la primer foto móvil en el archivo permanente del High Art Museum de Atlanta. En este sentido,  te reconocen el mérito de ser unos de los pioneros de esta revolución móvil que se gestó hace muy poco tiempo. Cuéntame un poco, como empezó todo ello, como se desarrolló. 

SF: Bueno, en mi caso todo vino gracias al que probablemente fue mi mejor regalo de cumpleaños nunca. En julio de 2008, mi pareja Anton me regaló un iPhone 3G, y apenas tenerlo en mis manos empecé a tomar fotos con él sin parar, y a compartir mi trabajo en Flickr.

Unos meses después, Greg Schmigel, que llevaba también un tiempo haciendo "street photography" con su iPhone en Washington y Nueva York, me entrevistó para un newsletter que tenía en su web. De ahí, otra entrevista en Photocritic.org, una mención en iPhoneography.com, y de ahí creció todo como bola de nieve.

Gracias a esos blogs fui a parar a varias colaboraciones con Time Out New York y a aparecer junto a Greg y Chase Jarvis en uno de los primeros artículos especializados sobre ese "boom de la foto móvil", que la revista American Photo Magazine publicó a finales de 2009.

 

The Man Who Conquered the Cyber World © Sion Fullana

Dos meses después, los chicos del colectivo EYE'EM desde Berlín me pidieron ser jurado en la primera competición internacional de foto móvil: los Eyeem Awards. Con todas estas iniciativas, se fue gestando una comunidad de gente que empezaban a hacer maravillas con sus iPhone, y empezaron a llegar las primeras oportunidades para algunos de ellos para exponer, publicar, etc. Desde entonces, ha habido una explosión de esta nueva tendencia, con lo bueno y lo malo que ello trae. En mi caso, me siento halagado y orgulloso a la vez de haber tenido la ocasión de ir probando géneros distintos y haber podido trabajar desde "street" a retratos, cobertura de eventos, fotos en moda, etc, siempre tratando de seguir abriendo nuevas puertas.

 

MC:  Sion, eres uno de los fundadores del colectivo internacional de fotógrafos móviles:  Mobile Photo Group y en su manifiesto grupal declaran a la fotografía móvil como una forma importante en la evolución de la fotografía. ¿Cómo visualiza concretamente el colectivo,  esta evolución? 

SF: Mobile Photo Group ( MPG) es un grupo internacional creado por 11 fotógrafos móviles que decidimos unir fuerzas para promover nuestros trabajos, generar proyectos comunes y demostrar que la fotografía móvil es un género evolutivo y de importancia dentro de la fotografía. Tenemos miembros en Estados Unidos, Asia, Europa y Australia y entre nosotros contamos con "street photographers", retratistas, fotógrafos de moda, documentalistas, poetas, diseñadores o escritores. Pero ante todo somos fotógrafos apasionados, decididos a captar las historias y eventos que ocurren a nuestro alrededor, nuestra visión del mundo, y compartirlos.

Nuestra misión es la de crear imágenes significativas a través de un dispositivo móvil y postular por esa herramienta como una de las mejores vías hoy en día para contar una historia y compartirla. En estos momentos estamos en la fase inicial de creación de nuestro primer libro. Mientras tanto, en nuestro blog van apareciendo fotos exclusivas de cada miembro, o foto-ensayos de interés general.

 

The Revolution Won't Come without a Price © Sion Fullana

 

MC:  Recuerdo que en un post de Miradas Cómplices me señalaste que existe un cierto cinismo sobre el fenómeno móvil en general. Este cinismo que también tiene una carga de escepticismo muy grande,  de dónde proviene?,  ¿Por qué ocurre esto? ¿Qué argumentos propones para defender vuestra postura?

SF: La verdad es que es un poco triste a veces constatar la mala sangre que algunos sectores tienen respecto a todo esto. Desde ver comentarios furibundos (muy a menudo en España, no sé bien por qué) en cualquier noticia relacionada con iPhone y fotografía, por gente que pone a parir cualquier cosa o persona relacionada con lo que sea de la marca Apple; al desconocimiento general de que un teléfono inteligente hoy en día puede sacar una imagen tan buena o mejor que una cámara "point and shoot" y hasta alguna DSLR, y que aún te miren con ceño fruncido cuando les digas que esa foto que están alabando fue tomada con un iPhone…

O ya ni te cuento de lo que me pasó en la Galería Leica en Nueva York, durante la inauguración de una expo/libro del maestro John Loengard. Estoy ahí entre la multitud hablando con un amigo y le enseño una foto en mi iPhone y de repente se me planta frente a mí un señor viejo, vestido de traje, y levanta la mano y me enseña un trozo de cartón en el que tiene dibujado un teléfono y un texto que dice "Solo porque tu teléfono tome fotos no quiere decir que seas fotógrafo", y me lo deja ahí visible, mientras me pone cara de decir "¡Ajá?" y se va y me quedo ahí flipando de lo maleducado que me pareció el gesto, y a la vez tan revelador de esa actitud. Lo que ocurre es que si muchos sectores de "la vieja guardia" habían proclamado antes que la llegada del digital era el apocalipsis de la fotografía, imagina ahora con esta tecnología que es más moderna, juvenil, democrática y al alcance de todos. Están obviamente que se salen. Y a ver, razón no les falta a veces en que ahora todo el que tiene una cámara o un iPhone y pone dos fotos en Instagram se dice fotógrafo a sí mismo, a menudo sin el talento para sustentarlo.

 

The Woman Who Cast a Spell on Me © Sion Fullana

 

También está el tema de que los profesionales están perdiendo trabajos y dinero porque hay tanta gente que lo va a dar todo (horas de trabajo, derechos de publicación, copyright, etc.) gratis o solo a cambio de "exposición", de que su nombre salga y puedan contarlo a sus amigos. Pero no nos engañemos, aquí la mayor parte de culpa es de los directores de arte, los editores de foto de revistas y diarios, etc. que quieren material interesante pero sin tener que pagar por ello. Y mientras unos vayan de agarrados y los otros de ingenuos por la vida, mal irá el negocio, la verdad. Tenemos que romper entre todos ese círculo vicioso.

En cuanto a cómo defender la postura y callar esas voces críticas, no hay mejor arma que seguir produciendo buen trabajo, con buena ética profesional, darte siempre a conocer en los círculos adecuados, buscar tu propia voz (que hoy en día es difícil cuando estás escuchando tantas cada día en las comunidades online fotográficas) y ponerle mucha pasión y ganas. Al final, me hubiera encantado decirle al señor en la Galería Leica que gracias a que mi teléfono saca fotos voy a compartir espacio esta primavera en un libro sobre fotografía documental con el mismísimo señor Loengard al que estábamos celebrando esa noche. La ironía es casi de chiste.

 

MC:  La evolución de la fotografía móvil es tan vertiginosa que en Estados Unidos,   el cineasta Eric de Fino,  está realizando un documental sobre todo ello. ¿Cuál y cómo es tu participación en dicho film documental?

SF: Conocí a Eric a través de Instagram, después de anunciar ahí mi conferencia en la Apple Store de Soho. Me sorprendió increíblemente descubrir que su pasión por la foto móvil era tan grande que estaba dispuesto a volar desde California a Nueva York solo para asistir a ese evento mío. Aunque por un retraso en su vuelo al final se lo perdió, al conocernos después entablamos una buena amistad de inmediato. Al hablarme de su idea de hacer un documental sobre el auge de este movimiento, algo que ya me había planteado yo en su día, le animé a hacerlo y le ofrecí mi ayuda para co-escribirlo, además de ser uno de los personajes de la película, como Eric quería. Creo que el enfoque va a ser un poco sobre la motivación creativa y la pasión de tomar y construír imágenes, usando esta nueva herramienta, y las posibilidades de conectar con otra gente con interés común que te ofrece. De momento, ya se han hecho más de 20 entrevistas en diversas ciudades de Estados Unidos, y la idea es quizás presentar pequeños episodios en breve, para enseñar el proyecto y conseguir financiación para tal vez cruzar el charco y poder incluir a alguna gente haciendo cosas bien interesantes en Europa, Asia o Australia.

 

The Red Pimp © Sion Fullana

MC:  Desde hace más de tres años, tienes una fuerte presencia en comunidades virtuales que comparten fotografías como Flickr. ¿Que piensas de otras comunidades como Instagram que a pesar de su gran número de adherentes, es  un grupo cerrado en el cuál sólo pueden participar usuarios con iPhone?

SF: Bueno, para este año en teoría Instagram se va a abrir finalmente a usuarios de Android también, lo que es bueno y malo a la vez, imagino. Bueno porque espero que nos permitirá ver trabajos interesantes hechos con otro dispositivo móvil que no sea el iPhone solamente, cosa que ahora cuesta, pero malo porque si ya ha habido cierta sobremasificación en Instagram, !no quiero ni imaginarme lo que viene!

Como decías, yo empecé en 2008 en Flickr y aunque pueda haber decaído un poco, yo siento que le debo todo a haber formado parte de esa plataforma y enseñado mi trabajo ahí. Porque todas mis primeras mayores oportunidades me llegaron gracias a gente que había descubierto mis imágenes en Flickr. Por tanto, yo sigo ahí, quizás no a nivel diario como antaño, pero compartiendo algunas de mis mejores fotos o al menos mis favoritas.

Lo que me gusta de Instagram es la facilidad para interactuar con la gente cuyas imágenes te gustan y para ver o publicar fotos rápidamente al entrar en la aplicación. Sin embargo, otra vez, eso es un arma de doble filo. Nos estamos acostumbrando a pasar cientos de imágenes al día ante nuestros ojos sin detenernos demasiado a observar o analizar, quizás ni siquiera disfrutar realmente lo que estamos viendo. Y a eso no ayuda mucho el hecho de tener que ver imágenes en tan reducido tamaño en la pantalla del móvil. Por eso quizás cuando regreso luego a Flickr y veo las imágenes en tamaño real aún consigo sorprenderme, porque ahí sí disfrutas el nivel de detalle de una imagen, la calidad, los pequeños subtextos esparcidos por la escena en una imagen, que viéndola pequeña era imposible ver.

 

The Incomparable Joy of Being Young, Beautiful and in Love © Sion Fullana

 

Finalmente, otro punto muy importante. A través de Instagram, he conocido gente que se han convertido en buenas amistades, o simplemente en grandes inspiraciones al seguir sus trabajos diariamente. Y en ese sentido me alegra formar parte de esa comunidad.

Pero al mismo tiempo, hay cosas terribles que esa masificación ha traído consigo, como el hecho de que para la mayoría de gente lo único que cuente sea el número de seguidores que tengas, los "me gusta" que cada foto consigue, si aparece en popular o no, etc.

Nada de eso importa un carajo, ni es síntoma de que un creador o una imagen sea mejor o peor. Pero cuando blogs, periódicos, o hasta noticias en televisión se suben al carro y potencian ese mensaje, creo que mal vamos. Lo mismo sirve con noticias como las que he visto en medios "serios" que identifican la fotografía móvil con Instagram solamente (hasta mintieron respecto a la exposición itinerante Mobile Eyephoneography en las tiendas FNAC  de 11 ciudades en España, de la que yo formaba parte, diciendo algo como que "las imágenes estaban tomadas y editadas por fotógrafos que sabían exprimir las cualidades de Instagram para crear sus fotos"). Cosas así  me irritan porque Instagram tiene un año solamente, mientras que muchos de nosotros llevamos casi cuatro años trabajando y abriendo oportunidades (incluyendo esa exposición, ¡originalmente de 2009!). La fotografía móvil ni es solamente Instagram ni nació ni acabará ahí.

 

 

 



Americo, enviado desde iPhone