sábado, 25 de febrero de 2012

¿Qué requiere ser un fotógrafo de National Geographic?

Seguramente muchos de nuestros lectores tengan en sus agendas, o en sus listas de sueños, convertirse algún día en un fotógrafo de National Geographic. Pero, ¿cuáles son exactamente los atributos que se tienen que tener para lograr llegar a esta posición? En The Photo Society han publicado una interesante entrevista con Kent Kobersteen, quien fue director de fotografía de National Geographic desde 1987 hasta 2005. De acuerdo con Kobersteen, los fotógrafos de Nat Geo tienen que tener cuatro características excluyentes: intelecto, pasión, madurez e impulso.

Aunque Kobersteen aclara que cada director de fotografía de la revista tiene sus propios requerimientos, lo que él está diciendo, en su opinión, es algo universal, y que no puede faltar en cada persona que quiere trabajar tomando fotografías para National Geographic. No basta con que sea un buen fotógrafo (de hecho, eso se da por descontado), sino que tiene que tener estas cuatro características que mencionamos anteriormente para ser considerado. Y, por su puesto, para exceder en su puesto.

Kobersteen comenzó su carrera en National Geographic en 1983, cuando fue nombrado editor de fotografía. Luego en 1987, fue nombrado asistente del director de fotografía, para luego tomar este rol en 1998. Kobersteen abandonó la revista en 2005, y desde ese entonces se ha dedicado a dictar cursos y talleres en diferentes lugares del mundo y hasta en barcos de National Geographic que navegan por todas partes del planeta. Podemos confiar, entonces, en su criterio.

¿Qué hay de la fotografía?, se pregunta Kobersteen.

Por supuesto que cualquier persona que sea considerada tiene que ser un gran fotógrafo. National Geographic necesita que la fotografía tenga una fuerte estética, con un uso del color sofisticado, una fotografía que sea poética, periodística, memorable, y que venga de una visión única e intuitiva. Pero esto es algo obvio, que se da por sentado.

Son los cuatro atributos los que son los más importantes. Primero, el intelecto. De acuerdo con Kobersteen, en National Geographic es el fotógrafo el que le da forma a la historia periodística, y trabaja de una forma independiente del escritor. También trabaja de una forma independiente del editor de fotografía, así que tiene que ser inteligente, ético, y, básicamente, un reportero bien informado.

En segundo lugar, la pasión. Kobersteen nos cuenta que uno no puede hacer su mejor trabajo creativo sin que le interese o le importe el tema. Además, la cantidad de tiempo que pasa un fotógrafo de National Geographic en una historia lo haría sufrir sin tener la pasión suficiente para soportarlo. Así que si no están preparados para pasar largo tiempo en destinos exóticos, gastando miles de dólares, entonces National Geographic no es el lugar para ustedes.

Luego, la madurez. Este atributo es fundamental para poder convencer a los sujetos de las fotografías, que pueden ser tanto refugiados como jefes de estado, para que les den acceso libre a trabajar con ellos. Además, el reportero pasará mucho tiempo trabajando en el proceso editorial de la historia, por lo que la madurez es esencial para comprender los elementos del proceso que no están bajo su control. La madurez funciona para trabajar dentro de la estructura de la revista.

Finalmente, el impulso, que Kobersteen traduce en trabajo duro. Cada cobertura de la revista implica una gran cantidad de trabajo de planificación y de logística, que se repiten indefinidamente en cada una de las historias asignadas. No es solamente tomar fotografías, dice Kobersteen, eso, en realidad, es una parte muy pequeña del trabajo.

Foto por Michal Mrozek










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