martes, 10 de enero de 2012

Los 6 errores más comunes en el negocio de la fotografía (Pte. II)

Fotografía de wfcam

Fotografía de wfcam

Una famosa frase atribuida a Arturo Adasme Vásquez reza: "El hombre inteligente aprende de sus propios errores; el sabio aprende de los errores de los demás". Dentro de este contexto, queremos ser más sabios que inteligentes, así que continuaremos dando atención a los tropiezos más comunes con el fin de evitarlos al mayor grado posible.

Bajar los precios cuando no se consiguen clientes. La tentación es grande, sin embargo el resultado será entrar en un círculo vicioso que difícilmente llevará a conseguir el dinero necesario para continuar con el negocio.

Es fácil tomar en consideración el valor del producto ofrecido y pasar un presupuesto en virtud del mismo, pero se vuelve difícil asignar un valor a algo intangible que el profesional invertirá en cada trabajo obtenido: tiempo. Pero tal como todo lo demás, el tiempo merece su justa retribución - especialmente tomando en cuenta que además de la sesión o el evento en sí mismo, este se irá también en las charlas previas, la preparación, y el trabajo de post-edición. A menos que asignes un valor a tu tiempo, no obtendrás una retribución justa por el.

Fotografía de Working Proof Studios

Fotografía de Working Proof Studios

No seguir un plan de negocios. Nos referimos a un verdadero plan escrito que provea un marco de referencia para tu estudio, defina tus metas y actúe como un mapa de carretera hacia el éxito. No sería muy arriesgado afirmar que la mayoría de los que lanzan su estudio no cuentan con esta clase documento. Esto suele ocurrir porque no les gusta pensar en el negocio dentro de estos términos, porque no saben por dónde comenzar, por estar demasiado ocupados, o bien porque carecen de ideas claras con respecto a sus metas.

Pero por mucho que difieran las razones entre sí, los resultados terminan siendo los mismos. Después de todo, si el negocio consistiera en volar un aeroplano, difícilmente llegaría a destino sin un plan de vuelo. Pues lo mismo ocurre en el ámbito de la fotografía. Y contrariamente a lo que puede sonar, un plan de negocios no tiene por qué ser complicado. Es algo sólo para ti, destinado a ver cómo vas y si estás manteniendo el paso - no debe ser concebido como si se tratara de un documento para una gran corporación. Por el contrario, simplicidad significa claridad - y una mayor posibilidad de mantenerte adherido a él.

¿Qué te va pareciendo hasta aquí? ¿Coincides con estos errores? No olvides que todavía falta la última parte, en la cual veremos otro par de escollos que querremos saltear.

Referencia:

http://www.picturecorrect.com/tips/top-mistakes-by-photography-business-owners/








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