sábado, 26 de noviembre de 2011

¿ Son “tolerables” las “tolerancias” de fabricación de un mismo modelo de objetivo ?

Las tripitas de un Carl Zeiss 21 mm manual

El Sr.Roger Cicala de "Lens Rentals" ha publicado en "dpreview" un interesante articulo, en plan análisis-ensayo, que trata del porqué se producen variaciones en diferentes unidades del mismo objetivo, de cual es la magnitud de estas variaciones, y del por qué siempre parece que a nosotros nos ha tocado la unidad más mala posible de un determinado modelo. (Me siento claramente aludido por mi tormentosa relación de amor – odio con mi EOS 24-70F2,8L).

El artículo resume su experiencia de muchos años, las pruebas que ha podido hacer con softwares muy precisos como "Imatest", y concluye diciendo que "la búsqueda de una lente "perfecta" es una solemne tontería".

Si no domináis el inglés leer el artículo completo es una verdadera tortura, pero aún así, a los inquietos por el tema, y aunque sea ayudados por el traductor "Google" os recomiendo vivamente su lectura. Renuncio a haceros un resumen. Pero lo que si me voy a atrever a hacer, después de leerlo e intentar entenderlo, es daros una conclusión mía y traduciros (más o menos) las de Roger.

Los que me seguís habitualmente ya sabréis que no soy precisamente "la alegría de la huerta" y que más bien tengo una tendencia natural a ver la botella normalmente medio vacía. Por lo tanto, mi conclusión es esta:

1) Resulta verdaderamente milagroso que un objetivo rinda lo que se ha pretendido con su diseño. Hay multitud de variables que por propias tolerancias de fabricación y montaje pueden dar al traste con las características del diseño, y como el Sr.Murphy no solamente existe, sino que además nos vigila muy de cerca, las tolerancias se asocian entre si para estropear el resultado final. Ya os avisé de que no era un optimista nato.

Y ahora las conclusiones de Roger Cigala:

1) Cada lente y cada cámara muestra ligeras variaciones con respecto a sus gemelas que son detectables, pero solo son significativas en raras ocasiones.

2) Variaciones que no supondrían la menor diferencia en una impresión, pueden parecer muy diferente cuando examinamos las cifras de un análisis pormenorizado de los parámetros de calidad de un objetivo. Sólo porque la copia X de una lente sea más nítida que la copia Y, esto no quiere decir que a todos les pase lo mismo.

3) De vez en cuando, un objetivo aceptable montado en una cámara aceptable, cuando se combinan, pueden dar lugar a un conjunto inaceptable. El mismo objetivo puede comportarse bien con una cámara, y mal con otra. Y a la inversa. Una cámara puede comportarse bien con un objetivo, y mal con otro. hablamos siempre de la misma cámara y del mismo objetivo.

4) Realmente se fabrican objetivos malos o muy malos y fuera de rango. Pero estos son casos muy raros, aislados, y muy fáciles de detectar.

5) El sistema de enfoque automático de las cámaras es mucho más variable e impreciso de lo que se supone, e infinitamente más de lo que debería ser.

Como veis son cosas de mucho sentido común, y con una visión bastante más optimista que la mía.

Si tenéis paciencia, os vuelvo a recomendar su lectura.

Análisis – ensayo de Roger Cigala








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