lunes, 29 de agosto de 2011

BeetleCam: adiós al peligro

BeetleCam: adiós al peligro:

beetlecam e1314630791151 BeetleCam: adiós al peligro

No es ninguna novedad que, a veces, la fotografía puede ser una profesión peligrosa. Los corresponsales de guerra, por ejemplo, arriesgan sus vidas todos los días con tal de sacar esa toma que vale la pena. Pero también los fotógrafos de vida silvestre se arriesgan cuando se aventuran a paisajes desconocidos para poder fotografiar a algunos de los animales más peligrosos del mundo. ¿Qué pasaría si existiera una cámara que nos permitiera tomar la fotografía sin estar cerca del lugar?

En esta posibilidad pensaron los hermanos Matthew y William Burrard-Lucas al crear la BeetleCam. Desde hace bastante que venimos escuchando las posibilidades que nos brinda poder tomar fotografías a remoto, con diferentes aplicaciones, pero este curioso invento servirá para ofrecer un resguardo a los fotógrafos de vida silvestre.

¿En qué consiste la BeetleCam? Se trata de un auto controlado a control remoto y equipado con una cámara DSLR y dos flashes. La cámara usa un lente 17-40mm y tiene un disparador también con mando a distancia, por lo que el fotógrafo puede estar a una distancia segura observando lo que está sucediendo, sin tener que poner en peligro su vida.

Los hermanos Burrard-Lucas trabajaron en su invento en su garage y después de meses de desarrollo llegaron a este simpático gadget, que casi parece un auto de juguete. Decidieron probarlo y por eso se aventuraron a Tanzania, donde lograron capturar algunas tomas fenomenales que se pueden apreciar en el video que encontrarán al final de este post.

Imaginen los peligros que pueden contener una profesión como la de William, de 26 años, fotógrafo de vida silvestre. Durante su fase de experimentación, la BeetleCam fue atacada por un león y los hermanos tuvieron que arreglarla como pudieron, con los instrumentos que tenían a su alcance, lo que no solamente demuestra su ingenio sino además es una clara evidencia del peligro que nos aguarda en una profesión de este estilo.

Por supuesto, además de los peligros tenemos gratificaciones, como hermosas tomas de animales que no podemos ver todos los días. Pero también nos surge la duda de cuánto talento de fotografía queda si hacemos que las máquinas hagan el trabajo por nosotros.

Foto: Burrard-Lucas.com