martes, 25 de enero de 2011

Cobertura de un objetivo

Cobertura Cobertura de un objetivo

En fotografía hay ciertos términos un tanto técnicos que de vez en cuando aparecen por ahí y nos dejan un poco confusos. Uno de ellos es la “cobertura” de los objetivos. “¿Qué es eso?” es lo que muchos pensaréis. Pero podéis estar tranquilos, es algo que todo fotógrafo profesional o aficionado se ha preguntado o tiene que preguntarse alguna vez. Y de eso es lo que vamos a tratar de explicaros en este artículo.
Todo objetivo proyecta una superficie circular de iluminación, esto es, un círculo de luz. Para que os hagáis una idea, este círculo sería como el que proyecta una linterna sobre una pared, solo que los rayos en lugar de proceder de una bombilla, proceden de la fuente luminosa que hay al otro lado del objetivo. Pero este círculo es imperfecto y de toda la luz que lo compone, solo una parte es nítida y por tanto aprovechable.

El círculo de luz que proyectan los objetivos va perdiendo nitidez conforme nos alejamos su centro. Esto se debe principalmente a cuatro motivos:
  • Las aberraciones de los objetivos: debido a la curvatura de las lentes del objetivo, los rayos que indicen en las zonas más alejadas del centro lo hacen de forma más oblicua y por lo tanto pierden nitidez.
  • La distancia recorrida por los rayos: los rayos que el objetivo proyecta hacia las partes más periféricas del círculo, recorren una mayor distancia que los que son proyectados hacia el centro. Esto provoca una deformación de la imagen proyectada, que es cada vez más grande y más tenue (ley del cuadrado inverso)
  • La ‘deformación’ del diafragma: cuando vemos un círculo desde cierto ángulo, lo vemos como si fuera una elipse. Los rayos que proceden de ángulos muy pronunciados estarán atravesando por una elipse y no un círculo (cómo es en realidad el diafragma) y esto provocará su deformación.
  • La longitud del tubo del objetivo: las paredes interiores del tubo del objetivo producen un oscurecimiento de la imagen proyectada cada vez mayor. Este efecto es mucho más pronunciado en los bordes que en el centro y hará que la imagen en los bordes del área de cobertura no solo sea menos nítida si no también más oscura.
Una vez que conocemos estas causas ya podemos definir la cobertura. La cobertura de un objetivo es la zona del círculo de luz proyectado por un objetivo en el que las condiciones de definición e iluminación son aceptables. Por lo tanto y como podéis ver en la imagen de abajo, no todo lo que proyecta el objetivo es aprovechable si no solo una zona circular concéntrica al círculo de luz proyectado. El sensor o la película siempre deben estar colocados dentro de esta zona puesto que si no aparecerían efectos de deformación y de viñetado.

Cobertura con Sensor Cobertura de un objetivo

En la imagen superior, el círculo negro representa la proyección del objetivo sobre la pared posterior de la cámara. Como veis, conforme más nos acercamos a los bordes, menor es la nitidez. La circunferencia roja delimita la zona de la proyección que es aprovechable. El sensor debe estar dentro de esa zona. En la imagen, el sensor está marcado en verde.
Debido a la cobertura, podemos encontrarnos por ejemplo con que si utilizamos un objetivo fabricado para cámaras de formato reducido (como casi todas las DSLR semiprofesionales o de consumo) en una cámara de formato completo o en cámaras con negativo de 35mm, la cobertura no sea la suficiente y por tanto la imagen, tanto la que vemos por el visor como la registrará el soporte fotosensible que estemos utilizando, estará recortada circularmente.
En los objetivos de focal fija, el área de cobertura es siempre del mismo tamaño. Sin embargo en los objetivos zoom, ésta varía. Cuanto mayor sea la distancia focal mayor será el área de cobertura. Vamos a poner un ejemplo. Imaginemos que tenemos un objetivo de focal variable 18-55mm. Voy a utilizar una imagen real para facilitar la comprensión.

Cobertura con objetivofocal variable Cobertura de un objetivo

Como podéis ver, la imagen crece sobre el sensor y con esta el área de cobertura. Para que un objetivo nunca produzca efectos de viñetado, el diámetro de su área de cobertura mínima debe ser siempre mayor o igual a la diagonal del sensor o el negativo que utilicen las cámaras para las que fue pensado.
Espero que con este post haya quedado claro el concepto de cobertura de un objetivo. Como siempre, podéis expresar vuestras dudas en los comentarios.

Vía: Altfoto.