sábado, 2 de octubre de 2010

El equipo es muy importante en la fotografía de bodas

El equipo siempre es importante para realizar un determinado tipo de trabajo dentro de la fotografía y en el caso de las bodas no iba a ser menos. El que piense que se puede hacer un trabajo profesional con un modelo de reflex básico y un objetivo a la par, sería bueno que se lo fuera quitando de la cabeza.
En la fotografía de bodas hay varias cosas que se deben tener claras:
1. Es fundamental unos niveles de ruido muy reducidos a ISOs muy elevados, entre 800 y 3200. Y cuando hablo de muy reducido, es que apenas se aprecie ruido.
2. La velocidad del enfoque es fundamental. Cada momento es irrepetible y no podemos perder el tiempo hasta que a nuestro objetivo le de la gana encontrar el punto de foco, sino que lo debe encontrar en el momento que disparamos, casi sin tiempo a pensar que debe enfocar ahí.
3. Objetivos de grandes aperturas y focales cortas. Olvidaros de disparar en una iglesia con una focal de 200 y una apertura de 4 e incluso usando flash, pues lo único que conseguiréis será sacar todo el fondo completamente osucro, iluminando sólo la zona del foco (algo muy poco estético fotográficamente hablando en este tipo de reportajes).
4. No sólo la iglesia tiene poca luz, sino que generalmente cuando nos tenemos que desplazar a la casa de los novios, también encontraremos algunas realmente oscuras y el flash en determinadas zonas o la luz artificial de la propia casa, puede destrozar un trabajo entero.
Estas cuatro características, aunque obvias, determinan el equipo que necesitamos para realizar un reportaje de boda con un mínimo de calidad, al menos en cuanto a calidad de imagen se refiere, lo artístico ya es cosa aparte.
Una cámara con ISOs trabajables a 1600 ó 3200 y con buen enfoque hay que irse mínimo a la gama D700 en Nikon ó 5D MK2 de Canon, olvidaros de usar modelos inferiores, o tendréis que abusar de la reducción de ruido, al menos en interiores.  Y eso sin contar que es de obligado cumplimiento llevar al menos un cuerpo de reserva de características similares.
Ahora nos vamos a objetivos de grandes aperturas y con enfoque rápido, 85mm, 50mm, 24mm y si lo que buscamos es la máxima calidad nos vamos a modelos de 1.2 de apertura, con un coste superior a los 1000 euros, aunque con algún modelo 1.8 y 1.4 podremos realizar una boda con una calidad excelente, con un coste menor. Si ya nos queremos ir a algo más cómodo como un zoom, no nos quedará otra que ir a por un 2.8 de máxima calidad y soltar otros 1000 euros por objetivo.
Y por supuesto un flash no puede faltar, de reciclado rápido, potencia de sobra para cualquier situación y que ofrezca las máximas prestaciones, llevándonos de nuevo a la gama top de flashes de cualquier marca, en otras palabras, 450 euros.
Por lo tanto una cosa queda clara, la fotografía de boda necesita de un buen equipo, por lo que no es nada barata practicarla, por mucho que se hayan reducido los costes en la fotografía digital. En total un equipo completo para realizar este trabajo puede llegar a salir por unos 5000 ó 6000 euros, poco comparable a llevar una reflex de 500 euros sin flash externo.






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