viernes, 24 de septiembre de 2010

Pequeños trucos para controlar el pulso si no es todo lo firme que debiera

Enfoque
Una de las mayores preocupaciones que tengo a la hora de tirar fotografías es el horrible pulso que poseo. Desde pequeño la gente se extrañaba del mal pulso que tengo, llegando a bromear sobre ello. Pero es verdad, así que a la hora de sacar fotos tengo que tener mucho ojo sobre todo si me encuentro en situaciones de baja luminosidad. Vamos a hablar de unos sencillos trucos que he ido aprendiendo aquí y allá para intentar paliar este defecto lo máximo posible.

Uno de los primeros pasos a tomar cuando vas a tomar una foto con una velocidad de obturación baja es intentar coger ventaja de tu entorno. Intentar buscar algo que te mantenga quieto, si nos encontramos sacando fotos en la calle, una buena opción es apoyarse en una pared. Cargando tu peso sobre el brazo con el que sostienes la cámara y manteniendo este pegado al cuerpo, conseguirás mantener el pulso más fácilmente.

La misma correa de la cámara o si utilizas una de las típicas bandoleras de donde colgar la cámara pueden ayudarte para sacar fotos nítidas y que no estén movidas, enrollandotelas en el brazo y tensándolas conseguirás un punto de apoyo. Como último recurso puedes juntar los codos al cuerpo y cruzar el brazo libre (el que no tiene que accionar el disparador) para servir de punto de apoyo al otro brazo. ¡Y no olvides contener la respiración!

Controla tu pulso, tu cámara puede llegar a ser tu mejor aliado

No siempre tenemos opción de usar un trípode, por el motivo que sea, pero aún así existen pequeñas funcionalidades en tu cámara que pueden ayudarte en este aspecto. Evidentemente en primer lugar están los estabilizadores de imagen o el Steady Shot, pero no son la panacea y el retardo que puede sufrir desde que pulsas el disparo y se saca la foto puede hacerte creer que estás utilizando una compacta.

Enfoques 2

En mi modo de actuación particular, cuando empieza a desaparecer la iluminación solar dando paso a la noche, suelo pasar la cámara a modo de disparo continuado. De esta manera lanzo pequeñas ráfagas de dos o tres fotos asegurándome una con poca vibración. Busca si es posible, puntos de iluminación viaria en el encuadre de tu foto, tras sacar la misma podrás comprobar más fácilmente si la foto está movida o no.

Tras seleccionar la apertura del diafragma para una foto, si estamos con niveles bajos de luz, resulta conveniente echar varias tomas a diferentes velocidades de obturación(1/60, 1/30, 1/15 y 1/8 por ejemplo), para elegir después el que te resulte más nítido. Recuerda los niveles de medición que tienen la cámara así que si decides variar aperturas y velocidades no olvides comprobar que todo sigue tal como consideras que debe de estar.

En condiciones muy adversas, utilizar el flash puede ayudar en nuestro objetivo. ¿Pero cuales son tus pequeños trucos para mantener el pulso?

Imágen | Flickr de Jaunte2










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