domingo, 13 de junio de 2010

5 razones para usar el mínimo equipo fotográfico...


La bóveda fantástica. Leeds, Inglaterra, 2009 – Nikon D700, 14-24 f2,8, ISO 1600, f8, 1/320

¿Por qué deberíamos concentrarnos más en nuestra capacidad y menos en nuestro equipo? Cuando se es aficionado a la fotografía, tarde o temprano uno se ve atraído por el más potente de los cantos de sirena: la necesidad de comprar, renovar o ampliar nuestro equipo fotográfico. Es la típica situación en la que “él que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. Pero leyendo el artículo que publica Steve Berardi enPhotoNaturalist uno vuelve a reflexionar sobre cuanto de necesario es el nuevo equipo, tan atractivo siempre, para consolidarnos como un buen fotógrafo. El autor desgrana unos puntos sobre los que argumenta el título de partida:

1.- La visión es mucho más importante que el equipo:

¿No os ha pasado que alguien vea una foto nuestra y diga “vaya cámara que tienes”? Es frustrante hasta cierto punto que alguien vea una foto nuestra y se fije en la cámara, o piense sobre ella, antes que la verdadera habilidad tras una imagen bien realizada, que no es otra que la visión del fotógrafo capaz de hacer posible la foto. La cámara sólo estaba allí para permitirnos plasmar nuestra visión.

2.- Menos equipo significa menos peso en la espalda:

No sé cuál será vuestra experiencia, pero la mía es que cada año que pasa, menos peso es mejor. El problema de cargar con los fantásticos objetivos que las marcas nos venden como imprescindibles para conseguir esta o aquella imagen, es indudablemente que suelen ser los más pesados y los más caros. Sin embargo, otro mundo es posible: probad a salir con una cámara y un sólo objetivo. Es sorprendente lo poco que nos limita la mayor parte de las veces

3.- Un importante ahorro de dinero:

No me gusta entrar en este terreno, porque soy de la opinión de que cada uno es libre de gastar el dinero en aquello que le place. Dicho esto, es verdad que la fotografía, sobre todo la basada en las marcas principales y sus equipos reflex, son un pozo sin fondo a la hora de gastar.

4.- Nos obliga a sacarle todo el partido al equipo que ya tenemos:

Esto es clave: todo el equipo nuevo que compremos no suplirá ni una sola de las carencias que tengamos en los aspectos más básicos para fotografiar: visión, composición, comprensión del color… En realidad estos aspectos deben abordarse sin una cámara en la mano. Hay que hacer muchos deberes primero, para que cuando el equipo llegue a nuestras manos le sepamos sacar todo el partido, no sólo a nivel técnico.

Aprender a sacar todo el partido al equipo que tenemos es una asignatura pendiente en muchas ocasiones (y yo me incluyo entre los primeros). Pero mejorar nuestras ideas y creatividad, viendo muchas fotos y analizándolas, es prioritario.

5.- Menos equipo significa que hay espacio para otra cosas:

Si no llevamos tanto equipo fotográfico, ganamos espacio para otras cosas que lo mismo son interesantes llevar…

En fin unas reflexiones basadas en el sentido común más habitual, que conocemos y valoramos, pero sobre el que en ocasiones es conveniente insistir. Aunque sólo sea para que distingamos necesidad real de necesidad inducida por los efectivos equipos de marketing de las marcas ;-)

Vía | PhotoNaturalist